Pozuelo de Alarcón
Entre un bosque de encinas en Pozuelo de Alarcón, esta vivienda se configura mediante volúmenes de marcada horizontalidad, revestimientos pétreos claros y profundos huecos que modelan la luz y la sombra. En la fachada principal, el cuerpo vertical del acceso articula la composición, mientras las celosías aportan ritmo y privacidad.
Hacia el jardín, la arquitectura se abre mediante grandes paños acristalados y porches que prolongan los espacios interiores hacia el exterior. La piscina introduce un plano de reflejo que acentúa la geometría de la casa, en contraste con el carácter orgánico del arbolado. Una iluminación cálida e integrada subraya los encuentros y realza la serenidad del conjunto.
casa Encinas




















